DIVAGACIONES MENTALES….

Durante la época de éxamenes universitarios (por desgracia, no me libro de ellos), la mente de un estudiante (en este caso la mía) después de tanto desgaste neuronal, puede acabar divagando, y mucho.

Un claro ejemplo es el siguiente: ” Estás intentando estudiar una asignatura, la cual, con ver la cantidad de folios interminables ya marea, y en vez de centrarte en autores como Piaget, Vigostky y demás, te acabas preguntando porqué llamamos perro al perro y no al gato, porqué el agua es transparente o porqué las nubes no tienen sabor.

Tras esta fase, la mente está en un punto muy superior y alejado al de los apuntes que se encuentran a escasos centrímetros de nuestros ojos, esperando, agonizando a que los toque, y digan ¡por fin ha bajado de las nubes! Pero cuando parece que la neurona que ha sobrevivido a tanto desgaste está apunto de centrarse, y empezar a leer las primeras palabras… ¡ring! el teléfono; resulta que es esa amiga/o que tanto tiempo lleva sin dar señales de vida y ahora está dispuesto/a contarte todo lo que hizo desde la última vez que hablásteis.

Tras una larga conversación, te das cuenta de que llevas más de hora y media hablando por teléfono y dices : ¡Ahora ya me pongo fijo! Pero tu estómago empieza a rugier cual león de la sabana, y no puede concentrarte con toda una sinfonía en tu interior, por lo tanto decides ir a picar algo, eso sí, te dices a tí mismo “en 10 minutos vuelvo”, pero esa merienda/picoteo dura más que la última cena de “Jesucristo Superstar” y cuando quieres volver a sentarte frente los apuntes, resulta que casi es la hora de cenar, por lo tanto dices: “Después de cenar, ya me pongo en serio”.

Transcurrida la hora de cenar (el pobre estómago está lleno a reventar) vuelves a sentarte delante de los apuntes, esta vez muy convencido/a de que las neuronas se centrarán en el tema en cuestión, pero en vez de eso, vuelves a las divagaciones sobre el porqué del nombre de las cosas, cómo sería un mundo imaginario, y demás pensamientos paranoicos.

Así es como se pierde toda una tarde de estudio, además de otros factores como juegos, messenger y cualquier otra variable que pueda ser distractora. ¿La solución? 1 –> No estudiar (poco recomendada si se quiere aprobar) 2 –> Eliminar todas esas variables contaminadoras, y también las divagaciones mentales…

Será mejor divagar en otro momento.

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SI QUERÉIS PODÉIS VOTARME ;)

Hola a todos otra vez!

Quería añadir el siguiente link para poder participar en el concurso de blogs. Si queréis que sea seleccionada, sólo tenéis que pinchar en el siguiente link
Premio Blog del Dia  y así conseguiré votos.Gracias por vuestra participación. Dentro de poco seguirán las paranoias psicológicas!jeje.

EN MEDIO SEGUNDO ESTOY LISTA…

Así de rápido le gustaría a nuestra pareja que nos cambiáramos antes de salir… Es impresionante el vídeo…

SOBRE LA INFANCIA:ALGUNAS PREGUNTAS COMUNES EN NUESTRA SOCIEDAD

Lo prometido es deuda, y aquí van algunas posibles dudas que se pueden hacer los/las padres/madres sobre los hijos o futuros hijos. Algunas de ellas son realmente interesantes, ya que son cosas que creemos como buenas pero pueden ser perjudiciales para la salud del niño.

Pregunta: ¿Es bueno el uso del taca-taca con los niños?

Respuesta: NO. El uso de este instrumento es perjudicial. Los niños necesitan aprender por sí sólos a andar. Cada vez que intentan ponerse en pie, están desarrollando su cerebro y adquiriendo masa muscular en las piernas. Si ponemos a los niños en estos artefactos, lo único que conseguiremos es un mal desarrollo madurativo y podemos retrasar el aprendizaje del andar de un niño.

Pregunta: ¿Por qué los niños juegan a “hacer el bruto”?

Respuesta: Psicológicamente se denomina a estos actos JUEGO RUDO. Lo que los niños hacen es descubrir y poner a prueba sus capacidades físicas, a demás de un desarrollo físico y coginitivo. Tratan de ver sus límites, sin la intención de dañar a sus compañeros de juego. Cuando consiguen la victoria, se sienten mucho y aumentan su autoestima.

Pregunta: ¿Por qué los niños tiran siempre las cosas al suelo? ¿Qué consiguen con eso?

Respuesta: Los bebés, necesitan explorar el entorno donde se encuentran. Les gustan los objetos grandes, brillantes, y de colores llamativos. Tienen que conocer cada milímetro de ese objeto para ir aprendiendo las cualidades que tiene. Lo tiran para comprobar su dureza. Experimentarán de mil formas diferentes y cada una de esas formas, les enseñará algo nuevo sobre el objeto.

Bueno, aquí lo dejo por ahora. Si alguien quiere saber algo más, sólo tiene que pedirlo. Ya iré poniendo más cosas sobre esos “locos bajitos”.

GRACIAS POR VUESTRO TIEMPO 😉

PRÓXIMAMENTE…

Dentro de poco, empezaré a publicar algunas cosas relacionadas con los niños (viendo que la entrada de los jueguetes ha tenido “éxito” y a la gente le interesa saber cosas de esas pequeñas criaturas que al final se hacen más grandes que los adultos que los han criado,jeje.

Quien tenga interés porque hable de algún tema en especial, sólo tiene que dejar un comentario haciendo su petición. Gracias a todos.

CARTA DEL JEFE INDIO SEATTLE

El siguiente documento es uno de los más preciados por los ecologistas, se trata de la carta que envió en 1855 el jefe indio Seattle de la tribu Suwamish al presidente de los Estados Unidos Franklin Pierce en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suwamish en el noroeste de los Estados Unidos, lo que ahora es el Estado de Washinton. Los indios americanos estaban muy unidos a su tierra no conociendo la propiedad, es más consideraban la tierra dueña de los hombres. En numerosos ámbitos ecologistas se le considera como “la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente”.

Así Termina la Vida y Comienza la supervivencia

Carta del Jefe Indio Seattle

El Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras. El Gran Jefe también nos envía palabras de amistad y buena voluntad. Apreciamos esta gentileza porque sabemos que poca falta le hace, en cambio, nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta, pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego y tomarse nuestras tierras. El Gran Jefe de Washington podrá confiar en lo que dice el Jefe Seattle con la misma certeza con que nuestros hermanos blancos podrán confiar en la vuelta de las estaciones. Mis palabras son inmutables como las estrellas.

¿Cómo podéis comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Esta idea nos parece extraña. No somos dueños de la frescura del aire ni del centelleo del agua. ¿Cómo podríais comprarlos a nosotros? Lo decimos oportunamente. Habeis de saber que cada partícula de esta tierra es sagrada para mi pueblo. Cada hoja resplandeciente, cada playa arenosa, cada neblina en el oscuro bosque, cada claro y cada insecto con su zumbido son sagrados en la memoria y la experiencia de mi pueblo. La savia que circula en los árboles porta las memorias del hombre de piel roja.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su tierra natal cuando se van a caminar por entre las estrellas. Nuestros muertos jamás olvidan esta hermosa tierra porque ella es la madre del hombre de piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las fragantes flores son nuestras hermanas; el venado, el caballo, el águila majestuosa son nuestros hermanos. Las praderas, el calor corporal del potrillo y el hombre, todos pertenecen a la misma familia. “Por eso, cuando el Gran Jefe de Washington manda decir que desea comprar nuestras tierras, es mucho lo que pide. El Gran Jefe manda decir que nos reservará un lugar para que podamos vivir cómodamente entre nosotros. El será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos. Por eso consideraremos su oferta de comprar nuestras tierras. Mas, ello no será fácil porque estas tierras son sagradas para nosotros. El agua centelleante que corre por los ríos y esteros no es meramente agua sino la sangre de nuestros antepasados. Si os vendemos estas tierras, tendréis que recordar que ellas son sagradas y deberéis enseñar a vuestros hijos que lo son y que cada reflejo fantasmal en las aguas claras de los lagos habla de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos, ellos calman nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si os vendemos nuestras tierras, deberéis recordar y enseñar a vuestros hijos que los ríos son nuestros hermanos y hermanos de vosotros; deberéis en adelante dar a los ríos el trato bondadoso que daréis a cualquier hermano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestra manera de ser. Le da lo mismo un pedazo de tierra que el otro porque él es un extraño que llega en la noche a sacar de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermano sino su enemigo. Cuando la ha conquistado la abandona y sigue su camino. Deja detrás de él las sepulturas de sus padres sin que le importe. Despoja de la tierra a sus hijos sin que le importe. Olvida la sepultura de su padre y los derechos de sus hijos. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano el cielo, como si fuesen cosas que se pueden comprar, saquear y vender, como si fuesen corderos y cuentas de vidrio. Su insaciable apetito devorará la tierra y dejará tras sí sólo un desierto.

No lo comprendo. Nuestra manera de ser es diferente a la vuestra. La vista de vuestras ciudades hace doler los ojos al hombre de piel roja. Pero quizá sea así porque el hombre de piel roja es un salvaje y no comprende las cosas. No hay ningún lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ningún lugar donde pueda escucharse el desplegarse de las hojas en primavera o el orzar de las alas de un insecto. Pero quizá sea así porque soy un salvaje y no puedo comprender las cosas. El ruido de la ciudad parece insultar los oídos. ¿Y qué clase de vida es cuando el hombre no es capaz de escuchar el solitario grito de la garza o la discusión nocturna de las ranas alrededor de la laguna? Soy un hombre de piel roja y no lo comprendo. Los indios preferimos el suave sonido del viento que acaricia la cala del lago y el olor del mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado por la fragancia de los pinos.

El aire es algo precioso para el hombre de piel roja porque todas las cosas comparten el mismo aliento: el animal, el árbol y el hombre. El hombre blanco parece no sentir el aire que respira. Al igual que un hombre muchos días agonizante, se ha vuelto insensible al hedor. Mas, si os vendemos nuestras tierras, debéis recordar que el aire es precioso para nosotros, que el aire comparte su espíritu con toda la vida que sustenta. Y, si os vendemos nuestras tierras, debéis dejarlas aparte y mantenerlas sagradas como un lugar al cual podrá llegar incluso el hombre blanco a saborear el viento dulcificado por las flores de la pradera.

Consideraremos vuestra oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, pondré una condición: que el hombre blanco deberá tratar a los animales de estas tierras como hermanos. Soy un salvaje y no comprendo otro modo de conducta. He visto miles de búfalos pudriéndose sobre las praderas, abandonados allí por el hombre blanco que les disparó desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo como el humeante caballo de vapor puede ser más importante que el búfalo al que sólo matamos para poder vivir. ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales hubiesen desaparecido, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu. Porque todo lo que ocurre a los animales pronto habrá de ocurrir también al hombre. Todas las cosas están relacionadas ente sí.

Vosotros debéis enseñar a vuestros hijos que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, debéis decir a vuestros hijos que la tierra está plena de vida de nuestros antepasados. Debéis enseñar a vuestros hijos lo que nosotros hemos enseñados a los nuestros: que la tierra es nuestra madre. Todo lo que afecta a la tierra afecta a los hijos de la tierra. Cuando los hombres escupen el suelo se escupen a sí mismos.

Esto lo sabemos: la tierra no pertenece al hombre, sino que el hombre pertenece a la tierra. El hombre no ha tejido la red de la vida: es sólo una hebra de ella. Todo lo que haga a la red se lo hará a sí mismo. Lo que ocurre a la tierra ocurrirá a los hijos de la tierra. Lo sabemos. Todas las cosas están relacionadas como la sangre que une a una familia.

Aún el hombre blanco, cuyo Dios se pasea con él y conversa con el -de amigo a amigo no puede estar exento del destino común-. Quizá seamos hermanos, después de todo. Lo veremos. Sabemos algo que el hombre blanco descubrirá algún día: que nuestro Dios es su mismo Dios. Ahora pensáis quizá que sois dueño de nuestras tierras; pero no podéis serlo. El es el Dios de la humanidad y Su compasión es igual para el hombre blanco. Esta tierra es preciosa para El y el causarle daño significa mostrar desprecio hacia su Creador. Los hombres blancos también pasarán, tal vez antes que las demás tribus. Si contamináis vuestra cama, moriréis alguna noche sofocados por vuestros propios desperdicios. Pero aún en vuestra hora final os sentiréis iluminados por la idea de que Dios os trajo a estas tierras y os dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre de piel roja con algún propósito especial. Tal destino es un misterio para nosotros porque no comprendemos lo que será cuando los búfalos hayan sido exterminados, cuando los caballos salvajes hayan sido domados, cuando los recónditos rincones de los bosques exhalen el olor a muchos hombres y cuando la vista hacia las verdes colinas esté cerrada por un enjambre de alambres parlantes. ¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció. ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así termina la vida y comienza la supervivencia….

PRIMERAS IMPRESIONES…

Siempre tratamos de dar una buena impresión al resto del mundo que nos rodea. hacemos cosas que los demás hacen sólo para que no nos vean como “un bicho raro” y así, seguir siendo “normales” en un mundo donde nadie es lo que parece.

La primera iempresión que nos produce una persona, no tiene que ser la que mantengamos después de haberla conocido más, pero no por esa impresión debemos hacer un juicio sobre una persona.

Imaginemos que una hija quiere que sus padres conozcan a su novio, con el que lleva ya 2 años de relación, siendo ésta estable y sin incidentes.

Los padres reaccionarán de muchas maneras según el aspecto físico del joven, y también de los propios pensamientos de los padres sobre cuál es el novio perfecto para su “niña”.

La situación es la siguiente:

La joven pareja llega a casa de ella, él es un rockero incondicional, y acude a la presentación con una camiseta de Metallica, donde aparte del nombre del grupo, aparecen manchas simulando sangre. Ella es una chica normal, sin ninguna “etiqueta” posible a simple vista,. Los padres, al ver a su hija con tal “esperpento” miran a los chicos horrorizados, pensando que él no puede ser el hombre que ella se merece. No sabiendo qué hacer, y por no defraudar a su hija, se sientan en el salón y empiezan a charlar. Descubren que bajo ese aspecto de chico malo, hay un joven que quiere estudiar una carrera, dedicarse a una vida pacífica, y ayudar a la gente en todo lo que pueda.

Tras la comida, la pareja se va al cine, y el matrimonio se queda sorprendido ante la actitud del joven:

– Nunca pensé que alguien así pudiera ser tan educado.- comenta la madre. – No me ha dejado ni recoger los platos, lo ha hecho todo él, por más que le insistí.

– Es cierto.- afirma el padre.- Además, cuando ha habido un momento de tensión, ha mantenido la calma. He estado apunto de pedirle su historial policial, pero creo que no hará falta.

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Esta situación puede producirse a diario. Damos tanta importancia al aspecto físico, que nos olvidamos del interior de las personas. El ser humano juzga sin conocer los sentimientos de los demás, basándose sólo en una apariencia que puede ser casual, o que, aunque sea permanente, no tiene nada que con la personalidad que hay debajo de esa camiseta de rockero/a o unos pantalones vaqueros rotos por todas partes.