FRÍO


Sólo hay que asomarse a la ventana (con sacar un poco la mano sirve, que con poco más, un resfriado puede atraparnos) para comprobar la bajada drástica de las temperaturas.

A mí, personalmente, me encanta el frío, es más, me encanta el invierno. La gente me mira con cara rara y me dice : ¿No prefieres el calorcito veraniego? Y mi respuesta es siempre un rotundo NO. En verano, te deshidratas, la ropa se te pega, incluso sobra, y por muchas duchas que puedas llegar a darte en el mismo día, en el momento que el agua se aleja de tu piel, vuelves a estar como antes. No se puede dormir, hay miles de insectos acechando, esperando a que duermas, para acribillarte…

El invierno me gusta porque es hogareño, casero, una buena mantita y todo solucionado. Se duerme a las mil maravillas pensando en el frío que hace fuera, y en lo bien que se está arropadita hasta las orejas (es una de las mejores sensaciones, desde mi punto de vista claro está). Con ponerte más ropa, se soluciona el problema del frío.

Y vosotros, ¿qué preferís? ¿Invierno o Verano?