FRÍO


Sólo hay que asomarse a la ventana (con sacar un poco la mano sirve, que con poco más, un resfriado puede atraparnos) para comprobar la bajada drástica de las temperaturas.

A mí, personalmente, me encanta el frío, es más, me encanta el invierno. La gente me mira con cara rara y me dice : ¿No prefieres el calorcito veraniego? Y mi respuesta es siempre un rotundo NO. En verano, te deshidratas, la ropa se te pega, incluso sobra, y por muchas duchas que puedas llegar a darte en el mismo día, en el momento que el agua se aleja de tu piel, vuelves a estar como antes. No se puede dormir, hay miles de insectos acechando, esperando a que duermas, para acribillarte…

El invierno me gusta porque es hogareño, casero, una buena mantita y todo solucionado. Se duerme a las mil maravillas pensando en el frío que hace fuera, y en lo bien que se está arropadita hasta las orejas (es una de las mejores sensaciones, desde mi punto de vista claro está). Con ponerte más ropa, se soluciona el problema del frío.

Y vosotros, ¿qué preferís? ¿Invierno o Verano?

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DE VUELTA A LAS ANDADAS

Tengo el blog un poco abandonado, pero este verano entre el trabajo y estudiar, no he tenido apenas tiempo 😦

Ya han vuelto las clases, y ¡por fin estoy en un piso! Costó lo suyo convencer a mi padre, pero al final, la mano milagrosa y bondadosa de mi madre, fue el toque crucial y vital para encontrarme aquí, en mi nuevo hogar. Se acabaron los horarios para las comidas, las explicaciones de porqué llevo a una amiga a la residencia, o las miradas de 119 personas cuando entras al comedor.

Ahora entro sin restricción alguna con quien yo quiero, tengo una enorme habitación donde pasar las horas muertas, un frigorífico que atacar cuando me apetece, y un congelador con los tappers de mi madre (¡cómo echaba de menos la comidita de mi madre en Salamanca!). Es muy diferente estar conviviendo en una residencia a un piso, pero el cambio, sin lugar a duda, es a mejor. Estoy con una de mis mejores amigas a la cual conozco desde siempre, y también con dos chicas que no conocíamos, pero que poco a poco vamos haciéndolo (y el resultado hasta ahora es bueno). El miedo era que hubiera problemas con ellas, pero estamos las 4 poniendo todo de nuestra parte para que vivamos en armonía, lo cual, hace mucho más llevadero el desarrollo del día a día.

Además, estoy muy cerquita de la facultad (se acabaron esos paseos de media hora para llegar a la facultad) y tengo supermercados y tiendas a mi alrededor donde comprar los víveres necesarios para el día a día.

Espero que mis lectores sigan perfectamente (a algunos se los extraña mucho) y que los que se adentren por primera vez en mi mundo de paranoias, se sientan como en casa y repitan la visita si así lo desean.

Por ahora me despido (labores domésticas empezadas y que deben terminarse)

DICEN DE LOS JÓVENES PERO LOS MAYORES TAMBIÉN TIENEN LO SUYO

El título lo dice todo: todo el día hablan de los jóvenes, de todas las cosas que hacemos mal (fiestas, botellones, embarazos de menores… y un millón de cosas más con las que podría llenar 20 páginas, pero no es el caso ahora).

Voy a hablar de algo que me enferma: y es de los mayores (no se den todos por aludidos, que esto se refiere a los mayores de más de 60).

Todos los días, cuando voy a trabajar, tengo que pasar por un bar con unas grandes cristaleras (en verdad son puertas que están cerradas) en la que su mayoría de clientes son los citados arriba. Son los típicos jubilados que van todas las tardes a este bar (que en verdad da un poquito de asco, deja mucho que desear la higiene y esas cosas) a jugar su partida de cartas, y de paso, a babosear un poco mientras ven pasar a las chicas con su poca ropa veraniega (no es que vayamos provocando, simplemente que en esta época, el calor molesta, y la ropa también, pero no vamos desnudas). Odio pasar por ahí, pero no me queda otro remedio. Es una pesadilla pasar 4 veces al día por ahí, y ver cómo todos dejan de jugar para mirar a las chicas. Es más, alguna vez he visto cómo alguno de ellos decía algunas palabritas de muy mala educación, y eso me enferma aún más. ¿Qué clase de hombres son? Se les ve babear a 20km cuando ven a una niña (entiéndase por chicas de 15 años o más) cuando lleva un pantalón corto, dejan su mirada fija en ellas y las desnudan en su mente…

¡Sean un poco decentes por favor! Que tienen su edad, y su familia, y es de muy mala educación.

P.D: No se den todos los hombres por aludidos, pero quédense con el cuento, y no sean en el futuro de ese club de hombres jubilados babosos…

DUÉRMASE QUIEN PUEDA

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Está claro que la vida en pareja tiene sus cosas positivas y negativas, eso lo sabemos todos, pero yo quiero hablar del momento pareja a la hora de dormir (o al menos, de intentarlo).

El hecho de estar en la cama con la persona que quieres, durmiendo a tu lado, debería de ser muy placentero, pero (siempre hay un pero) esta acción se ve interrumpida por muchos factores, y yo, personalmente, el factor que más odio, son los ronquidos.

Según Wikipedia:

El ronquido es un fenómeno acústico que tiene lugar durante el sueño como consecuencia de la vibración de las estructuras nasoorales. Es consecuencia de una resistencia al flujo áereo en la vía aérea superior.

Debe ser motivo de consulta médica ya que puede ocultar un SAOS (síndrome de apnea obstructiva del sueño). Puede asociarse a enfermedades graves como:

Su prevalencia es elevada en la población general: se estima que se presenta en alrededor del 40% de los varones y el 20% de las mujeres, y aumenta con la edad.

Prosiguiendo pues (puede obtenerse más información en el enlace), la hora de irse a dormir, puede resultar una lucha sin fin antes de conseguir viajar al mundo de los sueños.

Tenemos varios factores:

–>Los ronquidos.

– Para tratar de evitar ese sonido tan molesto (y tan diferente, puedes estar escuchando mil clases de ronquidos, eso sí, todos igual de                             horribles, uno empieza a dar vueltas en la cama, como si le estuvieran enrollando o algo parecido (yo, en mi caso, opto por dar            patadas en la cama y aprovechar ese segundo de paz para concentrarme e intentar conciliar el sueño).

–>El egoísmo por parte de alguno de los miembros de la pareja. Con esto me refiero a las típicas frases de:

– Dame almohada

–  Quiero más sitio, que estoy al borde de la cama y me voy a caer.

– No tengo edredón/nórdico/manta/sábana

– ¿Quieres dejar de dar vueltas de una vez? Pareces un pollo en el horno…

–> Las típicas frases recordatorias cuando ya estás empezando a quedarte dormido (estas suelen ser por parte de las mujeres):

– ¿Has apagado la caldera/calefacción/gas?

– ¿Cerraste la puerta de la calle con llave?

– ¿ Bajaste la basura?

La cuestión es: ¿por qué nos acordamos de todo esto justo en ese momento? La próxima vez, ¡pega un post-it en el sitio así la otra persona se acoradará! Sino, en vez de preguntarlo, ¡hazlo tú, que los demás queremos intentar dormir!

Creo que muchos de los lectores se sentirán identificados con los posibles casos que explico. Si alguie tiene métodos nuevos “anti-ronquidos”, que me los cuente, se lo agradeceré.

Buenas Noches, y ¡Que duerma el mejor!

EL DÍA DE LA PRINCESITA

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Y llegó tu día pequeña, y estuviste como la princesa que siempre has sido. Atenta, considerada, sonriente, divertida y disfrutando del día tan especial que pasaste ayer. Y no faltó nadie como tú pensabas. Aunque hubiéramos estado en otro país, hubiéramos ido TODOS, para verte sonreir, para verte lo guapísima que estabas, y porque un ratito contigo es como vivir en un mundo de felicidad y desear volver a ser pequeña.

Hoy estarás cansada, pero deseo y espero que jamás olvides el día de ayer. Me encantó cuando me dijiste: “Más te vale tener mi cama allí para este verano, aunque sé que no me la quitarás nunca”. Y es cierto, siempre habrá un sitio en mi habitación para que la llenes de alegría, sonrisas y todo lo que quieras.

Te Quiero Mucho Princesa 🙂

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

Tras mucho tiempo sin escribir, retomaré la atención de los lectores que se dejan caer por aquí.

Mi ausencia ha sido debido a los exámenes (cruzaré los dedos para que el esfuerzo haya merecido la pena y sean buenas las notas que me esperan).

Mañana por fin terminaré los exámenes de febrero, y el fin de semana se plantea inigualable: CASA RURAL. Si las expectativas son buenas, que sin duda lo son, puede ser un gran fin de semana.

Por ahora me despido ya, pero volveré pronto con más cosas que contar al mundo blogueril xD