TRABAJAR POR LA NOCHE

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Esta entrada la escribo gracias a excusatio, quien me animó a escribir sobre el tema, desde aquí un beso.

Las personas necesitan un trabajo para poder conseguir dinero y así obtener bienes y servicios. Hay muchos trabajos en nuestra sociedad: abogados, autónomos, albañiles, comerciantes, periodistas, peluqueros, monitores, directores, profesores y un larguísimo etcétera. Entre estas profesiones, también se encuentra la de “Conserje de Noche de Una Residencia” , el tema en el que me adentraré en las siguientes líneas.

Como ya dije anteriormente, soy estudiante y resido en un Colegio Mayor, en el cual me encuentro ahora mismo mientras escribo estas líneas. Durante el día, hay dos conserjes cuyas funciones, entre otras, es ayudar a los residentes en la medida de lo posible (dar cambio para las máquinas, arreglar algún que otro desperfecto en las habitaciones y otras cosas más) y por la noche, para velar por el “silencio” desde las 00h hasta las 08h a.m hay dos mujeres que se encargan de ello (o, en su defecto, juegan a la Nintendo DS, como hace Madame Nintendo). Su función es mantener el silencio (¡donde estará el silencio en esta residencia!) y si para ello es necesario, sacar de las habitaciones a las personas que sobran en ella (es decir, a las personas que están en habitaciones ajenas) durante dicho horario.

Pues bien, Madamme Nintendo no cumple su función; sin ir más lejos, el viernes pasado, había 4 personas en una habitación cercana a la mía, bebiendo antes de salir por ahí de fiesta, y la mujer, en 4 ocasiones que estuvo en mi pasillo, no fue capaz de sacar a las “intrusas” y mandarlas a otra parte. Mientras ella estaba con su querida consola (creo que juega al Brain Training) las molestas vecinas seguían con sus risas y parloteos que se escuchaban por media residencia. Ponerse de malas no es solución, y hablar con ellas tampoco. Decirle algo a la mujer, tampoco funciona, ya que sus neuronas están centradas en el jueguecito dichoso y yo, cruzando los dedos para que se fueran lo antes posible. ¿Resultado? Solo pude pegar ojo a las 3 a.m y encima con dolor de cabeza.

En esta parte, entraría en juego el director de la residencia, pero lamentablemente, su actitud es demasiado “pasota” en ciertos temas y no toma las medidas que las situaciones requieren (aunque a veces lo hace, a mí me lo demostró).

La cuestión que me planteo es: ¿para qué contratar a alguien que no cumpla su función? ¿Cuántas personas hacen eficazmente su trabajo? Si alguien lo sabe, que deje un comentario y me saque de dudas por favor.

Gracias por vuestro tiempo.

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